Importancia del Riego Suplementario en la Provincia de Córdoba

Introducción

En la provincia de Córdoba, casi las dos terceras partes de la superficie agrícola-ganadera, se desarrolla en un ambiente semiarido o subhumedo asociado a suelos de buena aptitud productiva, pero con alta variabilidad interanual en los niveles productivos tanto de los cultivos como de la ganadería.

Existe abundante información que demuestra que la principal limitante para la obtención de rendimientos óptimos y estables, es el deficit hídrico, tanto en cantidad como por la distribución de las precipitaciones, siendo el riego suplementario la tecnología clave para mejorar los índices de producción e intensificar los sistemas productivos. .

En esta provincia la superficie con riego suplementario creció significativamente a partir de los comienzos de la década del 90, pasando de 2.000 has en el año 1994 hasta 172.000 has registradas en las ultimas campañas. La causa de este importante incremento estuvo dada por la necesidad de incrementar y estabilizar la producción de los principales cultivos, como soja y maíz de verano y trigo y garbanzo de invierno, para mejorar la rentabilidad de las empresas, que estuvo favorecida por la  buena relación de precios.

El principal  sistemas de riego por aspersión utilizado es el pívot central, que cubre más del 90% del área total regada. En los ultimos años han comenzado a incorporarse los sistemas de riego por goteo enterrado, con resultados muy alentadores.

Las posibilidades de crecimiento del área a regar son muy grandes. Según estimaciones de la EEA Manfredi del INTA y del Ministerio de Agricultura y Ganaderia de la provincia de Córdoba realizadas en el año 1995, el área potencial con aptitud de suelos y disponibilidad de agua subterránea  para riego es de aproximadamente un millon de has en la provincia, datos que han sido confirmado por recientes estudios.

Caracterización del área bajo riego

La provincia de Córdoba se caracteriza por poseer un clima que varía desde semiárido en la región noroeste, subhúmedo en la región centro, a húmedo en el sureste. Los valores anuales de precipitación presentan un gradiente Este-Oeste desde más de 900 mm en la parte oriental del territorio a menos de 500 mm en los límites con San Luis-La Rioja.

Las lluvias se concentran un 80% en el período que va de octubre a abril, con marcada variabilidad mensual y anual, y un balance hídrico negativo durante la mayor parte del año (Gorgas y Tassile, 2003).

Respecto a la condición edáfica, en la región central de la provincia (que concentra la mayor parte de la actividad agrícola) predominan los suelos de texturas franco-arenosas, francas y franco-limosas, moderadamente provistos de materia orgánica y por lo tanto, con débil estructura y alta susceptibilidad a la degradación de sus propiedades físicas por prácticas de manejo inadecuadas.

Calidad del agua para riego

Teniendo en cuenta que el agua utilizada para riego en cultivos extensivos es mayoritariamente proveniente de perforaciones, es muy importante conocer su calidad.

La concentración de sales totales, la conductividad eléctrica (CE) y las relaciones iónicas entre sodio, calcio y magnesio (índice RAS), son los principales indicadores que determinan los riesgos de salinización y sodificación de los suelos.

Existen a nivel mundial diferentes sistemas de clasificación de calidad de aguas. Sin embargo, es necesario ajustar la validez de cada sistema de clasificación en relación al lugar donde se utiliza.

Para riego suplementario, es utilizada la clasificación generada por el Proyecto INTA-IPG (1999), adaptada a las condiciones de riego en la Región Pampeana y que surgió como resultado de la actividad experimental y monitoreo de casos, sobre lotes regados durante 4–5 años. Luego, en base a la experiencia regional, Rampoldi et al. (2010) publicaron una tabla de calidad de agua de referencia para la provincia (Tabla 1). En ambos casos se asume que la napa freática se encuentra por debajo de los 3 m.

 Tabla 1. Parámetros del agua de riego para determinar riesgo de salinización y/o sodificación en suelos Haplustoles de la pcia. de Córdoba (adaptado de Rampoldi et al., 2010).

 

Indicador

Unidad

Riesgo de Salinización

Bajo

Moderado

Severo

CEa

dS/m

< 1,4

1,4 – 2,5

> 2,5

Sales Totales

mg/l

< 700

700 - 1400

> 1400

 

 

Riesgo de Sodificación

RASaj (Ayers y Westcot, 1989)

 

<10

10 - 15

>15

 La calidad del agua subterránea para riego en la provincia, en términos generales es adecuada. Estudios realizados en base a 258 muestras de agua provenientes de perforaciones comprendidas entre los 70 y 110 m de profundidad, provenientes de 196 productores regantes, arrojaron los siguientes resultados (Rampoldi et al 2010):

Respecto a los indicadores de salinización, el 83% de las muestras estuvieron en la categoría de riesgo bajo, el 13% estuvieron en la categoría de riesgo moderado y solo el 4% en la categoría de riesgo alto.

Respecto a los indicadores de sodificación, el 89% de las muestras estuvieron en la categoría de riesgo bajo, el 6% en la de riesgo moderado y el 5% de riesgo alto.

Sobre el efecto del riego sobre el suelo, estudios realizados en el campo de la EEA INTA Manfredi después de 11 años de riego suplementario, mostraron que si bien se produjeron  incrementos de los indicadores de salinización y sodificación respecto al suelo sin regar, los valores estuvieron muy por debajo del umbral de la categoría de bajo riesgo.(Giubergia 2013).

Se verificó asimismo un efecto positivo sobre la tasa de infiltración de agua en el suelo regado, debido a la mayor cantidad de rastrojo como consecuencia de los mayores rendimientos obtenidos. La descomposición de los rastrojos promueve la actividad biológica y la acumulación de materia orgánica en la capa superficial del suelo, contrarrestando de esta manera el incremento del sodio, que aún dentro de la categoría de riesgo bajo, podría reducir la tasa de infiltración de agua

Manejo Agronómico del Riego Suplementario

Usar eficientemente el agua implica saber cuanto regar, cuanto regar y como regar.

Para responder a estas preguntas debemos desarrollar una estrategia de riego que tenga en consideracion los momentos y laminas a aplicar en funcion de un balance hidrico, que se construye con los suguientes parametros:

  • Reserva de agua util en el suelo, medida por metodos gravimetricos,que puede estar  complementada con el uso de sondas.
  • Demanda de agua (Evapotranspiracion de referencia o potencial), según valores climaticos registrados durante el ciclo del cultivo.
  • Necesidades de agua del cultivo, segun valores climaticos (temperatura y radiacion) y estado fenologico (ej: vegetativo:macollaje-encañazon; reproductivo: floración-llenado de granos, etc.)
  • Limite minimo(umbral) de agua util en el suelo, según cultivo y estado fenologico.
  • Lluvias efectivas (mm realmente infiltrados infiltrados en el suelo según registros pluviométricos diarios corregidos por un coeficiente de aprovechamiento)
  • Monitoreo contínuo del agua en el suelo.

En la parte central de Córdoba donde se ubica la EEA INTA Manfredi, que tiene una precipitación anual promedio de 757 mm, 80 % de los cuales tienen lugar entre octubre y marzo, las láminas de riego aplicadas en el modulo experoimental demostrativo que se conduce desde 1996, fueron en promedio de 200 mm en trigo, 120 mm en soja de 1ra, 87 mm en soja de 2da, 118 mm en maíz de 1ra y 90 mm en maíz de 2da.

 Rendimientos

Desde el año 1996, se conduce en la EEA INTA Manfredi un módulo experimental demostrativo donde se avalúan dos secuencias de 3 cultivos cada 2 años: Trigo/Maíz 2da-Soja 1ra y Trigo/Soja 2da-Maíz 1ra, cada una con riego suplementario y en secano. El riego suplementario se realiza con un equipo de pivote central, que cubre una superficie de 30 has.

El rendimiento promedio para cada una de las alternativas evaluadas en el período 1996-2016 y la variabilidad entre años, evaluada con el Coefciente de Variación (CV%), se muestra en la Tabla 2.

Tabla 2: Rendimientos y CV % en el período 1996-2016

Las diferencias más importantes entre con y sin riego se obtuvieron en el cultivo de trigo, con incrementos de 108% en la secuencia que se siembra sobre soja y del 122% en la secuencia que se lo siembra sobre el maíz. La razón es que este cultivo desarrola la mayor parte de su ciclo durante la época de menores precipitaciones en la región.

En maíz; tanto de 1ra  como de 2da, el incremento con riego respecto a secano fue de 51%. Soja fue el cultivo con menor respuesta al riego, con incrementos de 32% en soja de 1ra y de 26% en soja de 2da.

Es muy importante la menor variabilidad de los rendimientos entre años con riego respecto a secano, como se observa por los menores CV en todos los casos.

Un aspecto para destacar es el incremento de los rendimientos obtenido con riego suplementario, por la incorporación de tecnología en el transcurso de los años desde el inicio de la experiencia. En el caso del maíz, el cultivo que más tecnología ha venido incorporando con híbridos de mayor potencial de rendimiento, ajustes en la fertilización etc, el incremeto fue en promedio de unos 230 kg/ha/año desde el inicio de la experiencia.

Tanto en el caso del INTA como en lotes de productores, los rendimientos factibles de obtener con riego suplementario están en el orden de 14-15 Tn/ha en maíz, 6-7 tn/ha en trigo y entre 4-5 tn/ha en soja

Otro aspecto a destacar con el riego suplementario es la siembra en fecha oportuna, especialmente en el caso de maíz donde se retrasa la siembra por falta de humedad en el suelo por el inicio tardío de las precipitaciones. En el trigo, el riego permite sembrarlo regularmente, mientras en secano su siembra es muy aleatoria, por la escasa humedad disponible en secano.

 

Administración del sistema de riego en la Provincia de Córdoba.

La autoridad gubernamental responsable de la administración del agua para riego es el APRHI (Administración Provincial de Recursos Hídricos). Para el área donde se realiza riego con agua subterránea, se ha creado un Consorcio (Consorcio de Usuarios de Agua Subterránea ZONA I) al cual el APRHI le ha delegado toda la operación de control y monitoreo del uso de aguas subterráneas para riego.

El Consorcio involucra a 250 productores  que administran unos 380 establecimientos. Los productores deben pagar un canon por pozo cuyo valor se fija en asamblea, para financiar los costos de las actividades que realiza.

Desde hace ocho años, viene desarrollando un plan de estudio y monitoreo sistemático de los acuíferos de la Provincia que son objeto de extracción de agua con fines de riego. Esto lo lleva a cabo mediante un proyecto de mediciones de niveles estáticos semestrales, con una medición en verano y otra en invierno, coincidiendo con los momentos de máxima y mínima demanda de agua por los cultivos. Complementariamente a ese proyecto, el Consorcio también efectúa un muestreo de las aguas bombeadas para riego, cuyo principal objetivo es realizar determinaciones fisicoquímicas para detectar potenciales cambios producto de esa práctica.

Los análisis se realizan en distintos laboratorios según el tipo de determinaciones. Aniones y cationes se han venido analizando en los laboratorios de la EEA INTA Manfredi.

Elementos mayoritarios, minoritarios, trazas y ultratrazas (80 elementos químicos) en los laboratorios AcmeLabs de Bureau Veritas Commodities Canadá Ltd. (Bureau Veritas Group). Dataciones por análisis de radiocarbono 14C  en los laboratorios de Beta Analytics Radiocarbon Dating (USA).

Análisis de agroquímicos mediante cromatografía gaseosa acoplada a espectrometría de masas (GC-MS), se están realizando en los laboratorios del CEQUIMAP (Centro de Química Aplicada) de la Universidad Nacional de Córdoba. Mediante cromatografía líquida (LC-MSMS) y gaseosa (MS-NCI) acoplada a espectrometría de masa, en los laboratorios del CEPROCOR de la Provincia de Córdoba.

El accionar del Consorcio con el estricto seguimiento de los acuíferos, garantiza una explotación racional de los mismos.

La Provincia cuenta también con La Asociación de Regantes que trabaja en temas de políticas de riego provinciales.

 

Consideraciones finales

Despues de más de 20 años de experiencia en riego suplementario en la provincia, y de acuerdo a los monitoreos realizados por INTA y el Consorcio de Regantes, podemos afirmar que las fuentes de agua no han variado de manera importante, ni en cantidad ni en calidad. Asimismo, los suelos regados no solo no han perdido aptitudes productivas, sino que en muchos casos han mejorado los indicadores de sustentabilidad, cuando se siguen las normativas para la calidad de agua utilizada.

Por otro lado, la posibilidad de aumentar y estabilizar rendimientos, permitir nuevos cultivos en la rotacion, combinada con la posibilidad de incorporar una ganaderia segura, le asignan al riego un rol fundamental en la incorporacion de nuevas tecnologías.

El riego tiene un gran potencial de expansión, ya que es una tecnología que permite aumentar la producción tanto en la provincia de Córdoba como en gran parte de Argentina, sin tener que expandir el área productiva. Esto es de fundamental importancia ya que expandir, implica incorporar a la producción áreas de baja productividad y alto riesgo de deterioro, asì como competir por espacio con el crecimiento urbano-industrial y con áreas que deben protegerse (parques, reservas, etc.).