Alternativas de aumentar la oferta de carne ovina, para un mejor aprovechamiento de los mercados internos y externos

Aumento de la oferta de carne ovina

Las posibilidades de poder aumentar la oferta para los mercados dependen en primer lugar, del aumento del stock ovino a nivel nacional. Si bien desde 2003 a la fecha, las existencias de ovinos crecieron un 20% (2.500.000 cabezas), a futuro debería incrementarse en una proporción mayor. Para ello es necesario mejorar la eficiencia reproductiva, aumentando los índices de señalada del 60% actual al 80%, para lo cual es necesario ajustar el manejo del ciclo reproductivo y la introducción de genes de razas prolíficas. Daría como resultado más corderos y animales adultos para venta y más hembras para reposición.

A nivel país el aumento del stock aparece como difícil de resolver en el corto y mediano plazo, dadas las diferentes áreas ecológicas donde se desarrolla la actividad y especialmente por los bajos índices de señalada, que  dificultan aumentar la cantidad de vientres para reposición.

Para la Pampa Húmeda y la Mesopotamia, donde el aumento de existencias tiene posibilidades, una de las limitantes importantes es la competencia en el uso del suelo con ganadería vacuna, así como con  cultivos agrícolas, entre otros.

En Patagonia, la limitante principal es el uso sustentable del pastizal natural, actualmente bastante comprometido, lo que obliga a un manejo muy ajustado de la carga con ovinos. El aporte importante que puede hacer la Patagonia en este punto es la posibilidad cierta de llevar a la  Pampa Húmeda o al sur de Mesopotamia, los vientres de refugo por dentición  que van a faena, o que a veces mueren en los campos.

Existen experiencias suficientes que demuestran en estas regiones que las ovejas se recuperan, aumentan de peso y condición corporal dando por resultado uno o dos corderos, además de una lana de muy buen valor. Es una alternativa indirecta de aumentar stock de vientres en el corto plazo en otras zonas y también, ser un insumo importante para mejorar por cruzamientos, la finura de la lana en los sistemas de doble propósito.

Otro aspecto de fundamental importancia es mejorar la velocidad de crecimiento en categorías jóvenes, para lo cual influye la oferta forrajera y la utilización de animales provenientes de cruzas terminales. Daría como resultado un aumento del peso de faena de 12 a 16 kg, un aumento de la tasa de extracción y una mejor calidad de carcasa.

A nivel de sistemas productivos, los principales puntos a considerar son: servicio teniendo en cuenta la época, condición corporal del vientre y el uso de padres con fertilidad probada; el manejo del vientre gestante haciendo diagnóstico de preñez, alimentación en último tercio y esquila preparto; destete entre 8 y 12 semanas, para aprovechar con los corderos el forraje de buena calidad disponible y recuperar vientres para el próximo servicio y sanidad, con planes ajustados  en todas las etapas en la vida del animal.

Asimismo es necesario estratificar y definir categorías de venta y faena para la comercialización.  En el caso de corderos, se debe hacer por tipo de res, liviana o pesada según los mercados y para los adultos, tipificando según el destino.

Para lograr los resultados que se plantean para mejorar la eficiencia productiva, hay tecnología disponible de bajo costo, ya sea  difundida por  el INTA, por  Universidades y por otras instituciones y/o usada por productores de avanzada en el país, la cual  también es aplicada con éxito en países competidores en la región.

Planteos de mejora en los sistemas de producción

Teniendo en cuenta los puntos anteriores, se plantean algunos esquemas de mejora aplicables a sistemas de producción, según las particularidades de cada zona, raza, disponibilidad de forrajes y acceso a mercados, entre otras.

Uno de ellos es el  cambio de estructura de la majada. Tiene como ventajas que se mantiene la misma raza, hay un aumento de vientres para reproducción de adultos para la venta y se mantiene la producción de lana en cantidad y calidad Tiene como condicionantes que se requiere eliminar la categoría de capones, mejorar los índices de señalada, manejar la categoría de refugo y ajustar el manejo del sistema.

Otro planteo es cruzar parte de la majada. Tiene como ventajas que una parte de los corderos para la venta logran mejor aptitud carnicera, se mantiene la majada original y la producción de lana en cantidad y calidad. Tiene como condicionantes, la disponibilidad de padres de razas carniceras, alcanzar altos índices de señalada para tener un número suficiente de vientres para destinarlos a cruzamiento y aplicar un manejo estratégico de pasturas y del sistema en su conjunto.

Con el cambio de la estructura de la majada o cruzar parte de la misma, se produce carne con dos categorías, corderos y ovejas adultas de refugo. Estas dos posibilidades son más adecuadas a los sistemas laneros, con razas doble propósito, teniendo en cuenta que aumentar la producción de carne no está en dirección opuesta a la cantidad y calidad de lana. En muchos casos favorece los planes de mejora al permitir aumentar la presión de selección por tener más reemplazos. Por otra parte los vientres de refugo antes de ir a la faena, sustituyen en parte la  producción de lana de los capones faltantes.

Es importante considerar el destino de los corderos y los adultos. En el caso de corderos, pueden tener el destino de venta al destete para consumo como cordero liviano, para engorde en el propio establecimiento, para lograr un cordero pesado o para la venta con destino a engorde en otros establecimientos. En relación a las ovejas de descarte, existe la posibilidad de venta en el momento del refugo.

En la Mesopotamia y la Pampa Húmeda, son aplicables para los establecimientos que mantienen los sistemas laneros y tienen posibilidades de combinar el uso de pasturas mejoradas para distintas etapas y destinar el pastizal natural para los primeros 60-90 días de gestación y de categorías menos exigentes, hacer recría de las categorías de reposición y obtención de cordero pesado.

En Patagonia, el cambio de la estructura de la majada o cruzar parte de la misma, se puede aplicar en función de las características de las diferentes zonas, especialmente en lo relativo a la eliminación de capones, ya que hay zonas en las que necesariamente el capón es parte del sistema para producción de lana. Con una base forrajera con pocas posibilidades de mejoras y la necesidad de ajustar cargas, los puntos principales a tener en cuenta serían aumentar el índice de señalada y el manejo de la reposición. Es muy importante para esta zona la producción de carne con corderos livianos que tienen muy buen valor, permitiendo llegar a mercados exigentes como la cuota a la Unión Europea. También, mejorar el volumen de faena y el peso de adultos, ya que esta última categoría representa alrededor de 50% de la faena.

En la Provincia de Chubut hay información sobre cruzas terminales  aprovechando vientres de refugo, obteniéndose  más eficiencia en la producción de carne, dando la posibilidad además la asociación entre productores. También se cuenta con experiencias de suplementación de corderos. (Rimoldi P).

Por lo que representa a nivel país con el 63% del stock nacional y la existencia de alta proporción de majadas comerciales, la Patagonia siempre será muy importante para el despegue de la producción de carne ovina, por lo que la mejora de los índices reproductivos produciría un impacto significativo. Otro elemento a tener en cuenta son  las variaciones de precio de la lana fina, que puede en algunos casos cambiar el eje del sistema productivo, especialmente en las Provincias de Santa Cruz y Chubut.

Como otros planteos de esquemas de mejoras tenemos las alternativas de cruzamientos, ya sea cruzar y absorber por razas carniceras y las cruzas terminales y doble etapa

La cruza y absorción requiere objetivos claros lo que implica una planificación y ejecución muy ordenada. Las cruzas terminales pueden ser un negocio a corto plazo, en el cual se puede entrar y salir con cierta facilidad.

Presentan un conjunto de ventajas tales como: aumento de producción de carne por cabeza; mejor velocidad de crecimiento y calidad de carcasa; potencial de partos múltiples por introducción de genes prolíficos; posibilidad de desarrollo en rotación con sistemas más intensivos; venta de ovejas y corderos gordos; posibilidad de uso de los vientres de refugo de las zonas extensivas (ej Patagonia) y ampliar la oferta de carne ovina durante el año.

Tienen un conjunto de condicionantes: requiere buena base forrajera en cantidad y calidad; disponibilidad de razas carniceras probadas; lograr altos porcentajes de señalada; abastecimiento de vientres por parte de los sistemas extensivos y tener planes correctos de cruzamientos. Se tiene asimismo una alta producción de lana deprimida en calidad y es importante la integración entre criadores e invernadores, siendo además convenientes los acuerdos con la industria y las bocas de expendio.

Para las zonas Centro y la Mesopotamia, estos sistemas son viables  por la disponibilidad de pasturas mejoradas que entran en las rotaciones agrícolas-ganaderas, además de contar los predios con la infraestructura disponible (divisiones) y el conocimiento de tecnologías de producción superadoras que se aplican con la ganadería vacuna, como suplementación, manejo de pasturas y  rotaciones, entre otras.

Posibilitan la inclusión de establecimientos en los cuales el ovino fue dejado de lado por su baja rentabilidad, situación que ha cambiado con los precios favorables de la carne.  Constituye una actividad viable de diversificación a las actividades propias como la invernada vacuna o las agrícolas ganaderas. Tiene además la ventaja que permite poder salir del negocio con cierta facilidad.

Estas alternativas de cruzamientos son bastantes más limitadas para Patagonia, porque requieren buenas pasturas naturales o que se pueda introducir  mejoras en la base forrajera y el uso de suplementos, que con frecuencia no están disponibles. No obstante, existen condiciones favorables puntuales, como en los valles irrigados, donde este tipo de producción es factible. Hay algunos trabajos en provincias patagónicas, de cruzamientos terminales y doble etapa en campos experimentales y de productores, con resultados alentadores en lo productivo y lo económico. (Miñon, y otros), (Latorraca A), (Durañona G).

Consideraciones finales

Esta serie de prácticas descriptas en este artículo, probadas y usadas por algunos productores en el país, muestran que se pueden adaptar a las dos grandes regiones donde se desarrolla el ovino, cada una con sus características particulares. Se reconoce que en muchos casos hay problemas de infraestructura, gestión, adopción de técnicas, disponibilidad de  profesionales y mano de obra capacitada para varias etapas del proceso. La posibilidad de levantar esas restricciones requerirá el acceso al crédito y a mercados formales, entre otros aspectos, para  que el rubro resulte atractivo.

La alternativa de cruzamientos con razas carniceras en sus diferentes formas, que en la actualidad se ha tomado como opción superadora frente a los sistemas de doble propósito, debe ser evaluada en todos sus aspectos, porque su aplicación sin objetivos claros, puede traer problemas para el éxito en los futuros sistemas de producción. Por otra parte está la alternativa de mejorar y valorizar la producción de carne con las categorías adultas, que representa entre un 50 a 60% del volumen de faena. (Geoffrey Schorr A.). El adulto puede ser un insumo importante para productos elaborados y la presentación en cortes; en los países competidores su valor es solo un 10% a 12% menor que el cordero pesado y tiene buena aceptación en el consumo y exportación.

La integración horizontal es muy importante para mejorar la eficiencia a nivel de predios de tamaño mediano y chico, por área o tamaño de majada, donde la competencia por el recurso tierra es mayor. Existen experiencias exitosas en Mesopotamia con engorde de corderos, sistema se puede aplicar en  otras categorías, como engorde de los descartes de vientres cruzas o de los de doble propósito. También la modalidad de especializarse en una actividad, por ejemplo la cría o engorde, puede ser una salida para poder bajar costos a nivel de predio, y ayudar a aplicar las prácticas recomendadas. Por otra parte, puede a nivel zonal facilitar asociaciones puntuales para tener un volumen de oferta importante para negociar con la industria.

Por último, la producción ovina en el país dispone de una herramienta muy valiosa como es el Fondo Fiduciario para la Recuperación de la Actividad Ovina (FRAO Ley N° 25.422), que tiene la posibilidad, de acuerdo a las nuevas realidades del rubro, de brindar ayuda económica con créditos muy favorables para los productores, así como otras formas de asistencia que permiten integrar otros eslabones de la cadena. Cada Provincia a través de sus Unidades Ejecutoras integradas por productores, puede determinar sus políticas de desarrollo en cada lugar o región.

Otro aspecto favorable es el espacio de diálogo sectorial constituido por la “Mesa Ovina Nacional” (MON), integrada por las cuatro entidades gremiales del sector agropecuario con la colaboración de INTA y las Universidades. Conformada en 2018, el objetivo principal es lograr un crecimiento sostenido de la actividad ovina y producir un cambio de paradigma a través del trabajo conjunto de los actores de la trama. En el marco de la MON, se realizó un completo diagnóstico del sector ovino a nivel nacional, que incluye un estudio con una proyección para la producción ovina para 2030 de 91.800Tn, con un incremento del 66% para el período.

Estas acciones se llevan en conjunto con el Departamento de ovinos, caprinos y camélidos de la Secretaría de Agricultura de la Nación. Se trabaja en una estrategia de desarrollo integral con tres ejes que se definieron en conjunto y que son: el ordenamiento de la cadena ovina, la tipificación por categoría y la promoción del consumo de carne ovina.

 Referencias Bibligráficas

-Durañona G y otros, 1999. Impacto de los cruzamientos en la producción de carne ovina en la Patagonia. AAPA. Trelew.

-Geoffry Schorr A. 2015.Evaluación económca de sistemas de engorde intensivo de ovinos. INTA EEA Santa Cruz, 15pp.

-Latorraca A. 2016. Desafíos de la producción ovina patagónica. Jornadas técnicas, Trelew

-Miñón D y otros. 2000. Sistemas intensivos de producción de carne ovina. VI Curso de actualización de carne ovina.

-Rimoldi P. Producción ovina en Chubut. IDIA XXI, 10-15.

 Se expresa un especial agradecimiento a la Ing. Zoot. Mercedes Mc Cormick,  por la valiosa información aportada