Sistema Nacional de Radares Meteorológicos-SINARAME

Antecedentes

El SINARAME nace en junio de 2011 mediante la Resolución Nº 924 del ex Ministerio de Planificación Federal (MINPLAN) para cubrir la necesidad que tiene el país de contar con un sistema de detección de eventos meteorológicos severos, que permita declarar alertas en el corto y muy corto plazo y que abarque gran parte del territorio nacional. Se le encomendó a la empresa INVAP S.E. el desarrollo de radares meteorológicos de última generación. La primera etapa consistió en la fabricación de un prototipo, un primer radar de serie y el reequipamiento de la central de operaciones del Servicio Meteorológico Nacional (SMN). Este organismo en ese momento operaba un radar propio (Ezeiza) y tres radares instalados por el INTA a partir de 2005 en las EEAs INTA de Pergamino, Paraná y Anguil.

En 2014 se inició la segunda etapa (Resolución Nº 1230, MINPLAN) en la cual se fabrican, instalan y ponen en marcha 10 radares más, que integrados con los existentes (INTA y DACC - Dirección de Agricultura y Contingencias Climáticas, prov. de Mendoza) permiten cubrir casi el 60 % del territorio. Esta segunda etapa incluye la adquisición e instalación de 55 estaciones meteorológicas automáticas. El proyecto es actualmente llevado a cabo por la Secretaría de Infraestructura y Política Hídrica (SIPH) (ex Subsecretaría de Recursos Hídricos - SSRH), dependencia perteneciente al Ministerio del Interior, Obras Públicas y Vivienda, acordándose dejar la operación del sistema de radares a cargo el SMN, único organismo con competencia para declarar eventuales alertas meteorológicos. El ámbito de origen y ejecución del proyecto, vinculado a los Recursos Hídricos, da cuenta de la importancia asignada a los radares no sólo como elementos de ayuda al pronóstico de tormentas sino para el monitoreo de la situación hídrica de cuencas y reservorios por medio de la estimación de los volúmenes de precipitación. Entre los sectores de la sociedad beneficiados con el proyecto, además de la población en general en relación a las alertas por tormenta, se destacan la actividad agropecuaria, el transporte (aéreo, fluviomarítimo y terrestre), el transporte de energía, la industria petrolera y las compañías de seguro.

Situación actual y perspectivas

La segunda etapa de la obra finalizará en diciembre de 2018, restando a la fecha (octubre de 2018) la puesta en marcha de tres radares (Río Hondo, Bahía Blanca y Río Grande). La cobertura actual del territorio se muestra más abajo, en la imagen de la página web  https://radares.mininterior.gob.ar  que incluye los radares ya instalados en el marco del proyecto SINARAME (Etapas 1 y 2), así como los tres radares pertenecientes al INTA. También integran la red los radares de la provincia de Mendoza (DACC, lucha antigranizo) y de la empresa LATSER de la provincia de Jujuy, aún no publicados en el mosaico.

Los principales productos de la puesta en marcha de la red SINARAME al finalizar la segunda etapa pueden resumirse en:

  • Mejora substancial en la calidad de los pronósticos meteorológicos y en la emisión de alertas meteorológicos de último momento para eventos severos.
  • Potencial para mejorar la estimación de la precipitación acumulada en cuencas y reservorios.
  • Potencial para mejorar la identificación de áreas con impacto de granizo.
  • Cobertura radar sobre un total de 2.8 millones de Km2, con una población estimada en 27 millones.

   Mapa Hartman

  Próximo a la finalización de esta segunda etapa se plantea la conveniencia de proyectar una tercera fase, con el objeto de incluir áreas del país en las que una mejor cobertura de vigilancia meteorológica redundaría en beneficios tanto para la población como para las actividades productivas. Asimismo, deberían considerarse las posibilidades de incrementar la densidad y mejorar la información de la precipitación sobre cuencas ya cubiertas con potencial de provocar crecidas o anegamientos, así como sobre la recarga de acuíferos y reservorios.

Teniendo en cuenta las áreas más habitadas y con infraestructuras productivas sensibles, se ha propuesto la instalación de nuevos radares en las regiones Centro de Buenos Aires, SO de Córdoba / Este de San Luis, NO de Santa Fe / Este de Santiago del Estero, Este de Salta, Centro de Mendoza, Comodoro Rivadavia y Este de Río Negro